jueves, 8 de diciembre de 2011

No serás en la vida

Lo que una gota de sangre.

Serás, el recuerdo vivido de mi pasado.

No serás una sístole, o una diástole

Serás la historia de los nietos

No serás una lágrima siquiera

Te quiero como la sonrisa

No serás en mi vida

Un crepúsculo más que desvanece y se va

Serás el nacimiento de la noche en las estrellas

No serás el exquisito beso perdido, o rencoroso

Serás el encuentro el abrazo, de dos almas

Alamas infinitas

No serás el recuerdo marchitándose

Serás el presente de cada amanecer.

Y quiero bañarme contigo de luna, secarme de mar

Amordazarte de sal

Y tirarte a donde pueda llevarte siempre

Y olvidarte a cada parpadeo donde te veo

Y con la piel, llena de plata

Y con cada órgano de nada,

Besarte, besarte hasta deshacer tu cuerpo

Porque en mi vida,

No eres algo que se va.

En mi vida, eres… la vida misma.

No serás en la vida

Lo que una gota de sangre.

Serás, el recuerdo vivido de mi pasado.

No serás una sístole, o una diástole

Serás la historia de los nietos

No serás una lágrima siquiera

Te quiero como la sonrisa

No serás en mi vida

Un crepúsculo más que desvanece y se va

Serás el nacimiento de la noche en las estrellas

No serás el exquisito beso perdido, o rencoroso

Serás el encuentro el abrazo, de dos almas

Alamas infinitas

No serás el recuerdo marchitándose

Serás el presente de cada amanecer.

Y quiero bañarme contigo de luna, secarme de mar

Amordazarte de sal

Y tirarte a donde pueda llevarte siempre

Y olvidarte a cada parpadeo donde te veo

Y con la piel, llena de plata

Y con cada órgano de nada,

Besarte, besarte hasta deshacer tu cuerpo

Porque en mi vida,

No eres algo que se va.

En mi vida, eres… la vida misma.

Tristeza.

Qué triste es buscarte, y no encontrarte.

Que triste es encontrarte y no tenerte.

Qué triste es tenerte y no quererte.

Qué triste es quererte y que no me quieras.

Que triste es necesitarte y que no me necesites.

Pero es peor aun que no me necesites, no necesitarte.

miércoles, 6 de julio de 2011

Alfonso Xavier Zepeda y Huezo.

Es que a veces… en la soledad te encuentra la melancolía.

Solo a veces… en la última lagrima arrancado a pulso

Se encuentra, el alivio, como una flor

Que en su último pétalo marchito… se desangra.

Solo a veces, en el abrazo de la calma quieta

De vez en cuando, vuelvo a ver tu rostro

Que refleja la risa juguetona, tus manos trabajadas

Y te veo ahí, jugando, en la delicada línea de tus pasos.

Y te abrazo, y te beso la frente, y te me vas…

Y vuelas, y tengo solo el suspiro de tu cuerpo terso

Y me quedo, sin poder seguirte, esperando que en un momento

De languidez, regreses aunque sea un poco, aunque sea una mirada de tus ojos claros.

En esa línea, tan delgada, entre tenerte…

O perderte para siempre, en la que solo tú juegas

Y me imagino olerte, besarte, arroparte

Y me imagino perderte, y no encontrarte.

Y menguas, y besas

Y sin verlo, arrancas almas, y te llevas lejos los recuerdos

Y cuando tu ausencia vuelve, y me ahoga

No muero… al ver de nuevo tu rostro.

Y recoges en cada paso que avanzas

Una historia, y te llevas en la tuya parte de mi vida,

Y te vuelves una hoja, que ha caído al mar,

Que al sea arrastrada en la marea, nunca regresara.

Qué triste es desenmarañar cada rincón en que te veo

Y dejarte ir, y no querer guardarte más

Anda, márchate, pero bien lejos

Que me mata poco a poco ver cada pasito.

Y vete, vete lejos y no regreses

Ni siquiera un poco, ni siquiera a mi mente

No quebrantes más este arrepentimiento amargo

De no conocer, más que tu nombre.

Anda, vuelve a formar lágrimas

Que mientras tu preparas la llegada del

Gran final, en la que dices, conocerás a tu señor

Yo guardo las ilusiones de compartir un sueño a tu lado.

miércoles, 27 de enero de 2010

Era... tiempo atras.

Ella era la noche disfrazada.
Luz de aura.
Luna llena.

El era sol radiante.
Labios ardientes.
Corazon en piel.

Ella era, simplemente lo que era
arena pura
huella en la tierra caliente.

El era gaviota sobre el mar
guardian de playa
amante pleno.

Eran fuego,
eran viento
eran un solo amor ferviente.

Era... tiempo atras
tu estrella
y tu mi vida...

miércoles, 10 de junio de 2009

Yo solo esperaba al tiempo.

Y parada en media cuadra con las luces amarillas que soltaban las farolas, me vi sola, con una sombra desplegada cuidadosamente de cada zapato, de la punta hasta el tacon, tan oscura como arboles en la tenebrosa oscuidad enramados unos con otros.
Camine sin prisa, a paso corto, y esperaba ver una cautiva silueta aguardando a mi llegada.
Yo solo esperaba ser un suspiro de tus ojos, de tus labios.

lunes, 11 de mayo de 2009

Poema a las Cucurachas.

Como las llama un pequeño amigo que por su estatura y diminutez debería llamar amiguito.

Somos pobres insectos que amenazados por la raza humana huimos de los atropellos, solo vernos ponemos los pelos de punta y arrancamos desgarrantes gritos del corazón.

-¿Has sabido de la muerte de nuestra comadre?
-No ¿Qué le ha pasado?
-Ha muerto de arrollamiento.

Hay de todos tipos, las muertes son diversas, son escalofriantes, son mudas, pero igual son muertes, son muy variadas.

Hay la del zapatazo, es una de las mas crueles, dadas principalmente por los niños pequeños con su zapato de baqueta, golpea parejo una vez, levanta el pie y lo deja caer otra, otra y otra vez haciendo a veces hasta inclinación del esfuerzo; es de las mas difíciles de afrontar, pues queda todo fuera de lugar, órganos por todos lados.

La muerte mas elegante es las que mas valor requieren, son matadas con la punta de la zapatilla descubierta, remolidamente, y cuando se oye el ¡cuach! Reacciona una mujer despavorida con el cuero chino.

También existen esas vanidosas cucarachas que piensan en liposucciones y les toca la gracia de morir deportivamente, son perseguidas por un tenis, se apresuran moviendo las antenas, con suerte en la corrida presurosa adelgazaran algunos miligramos, pero luego es atrapada de las patas traseras hasta el frente con la gomosa suela casi casi estallando de presión.

Son las masacres de todos los días, sin pensar en nuestras familias, en los hijos, en la comida que debemos arrimar diariamente a nuestros hogares, y tenemos que aguantarnos nuestras tristezas, cuando vemos que los asquilines se llevan en cada velorio una mas de nuestras parientes, voladoras, minúsculas, o rayadas.