domingo, 16 de diciembre de 2007

Solo tú y yo


Caminando en las brumas de lo que es imperfecto
Del cristal que corta nuestros pies.

Vamos tomados de las manos
Hasta ahora íbamos solos
Con un cielo que se torna de amarillos, rojos y violetas.

Hay una euforia extraña, percibimos nuestra adrenalina;
¡No podemos devolvernos! Y aun seguimos tomados de las manos.

Las personas se acumulan, rostros distorsionados, familias enteras.


El calor crece, solo hay arena en todas direcciones.

Mi cabello roza sobre mi cara cuando un calido viento sopla.

Nos soltamos nuestras manos.

-Llegamos a la nada a dicho alguien.

Yo se que esto no es la nada.

Mis pies morenos van ya muy cansados, ignoro mis cortadas.

Me detuve con las manos sobre las piernas, te he perdido de vista.

Todos se acercan y se van arrojando uno tras otro a un orificio del que no se ve fin y lleno de fuego; no tengo idea de donde estoy ni porque te seguí.

Las personas piden perdón.

Una mujer dice: Mejorare mis actos ¡lo juro! Pero su eco se pierde rápidamente, hay una fuerza que la impulsa y cae en el orificio; y una voz macabra que dice: Bienvenidos al infierno.

No hay comentarios: