jueves, 7 de febrero de 2008

Me olvide de ti.

Huy de lo que si mañas no podia escapar.

Miraba fijamente esos ojos que las velas alumbraban, disolvia los pensamientos de bondad.

Mis manos despistadamente tomaban la yaga que abriria ese pecho que cubriera de sangre mis blancas manos.

Si! lo recuerdas aun?

Era pequeña, tan pequeña que mis defensas eran absurdas, mi mente poca, y las unicas iluciones fueron cuarta a cuarta destruidas.

No podia gritar ante tu abuso, pero eso no impedia el odio que por las venas corria.

Llego hasta el antes ileso corazón y en ese momento... Marchaste a mi olvido, corriste con el vieto, y te esfumaste!

Mis ojos enormemente abiertos recorrieron tu cuerpo ya casi inmovil.

Ahora como te lo dije ya te olvide, y solo juego con mis muñecas que no te conocieron.

Si!!! me olvide de ti.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Todo cambio estáticamente.

Como el antiguo dicho que decía mi abuelo.
“Para que el limón pinte de verde, tiene que teñir morado
Y para que el amor dure debe ser disimulado”.
Y bueno, creo que tiene razón, y aunque nos levantamos con el pie derecho
El día sigue y el izquierdo toca el piso.
Así sucedió conmigo.
Tuve tanto tiempo de libertad que lo odie, quería sentir a alguien cerca, tener algo más que un amigo.
Fue la desesperación un largo trayecto que me condujo a encontrar lo que en mi camino buscaba. Lo admito, fue tal vez el mejor error de mi vida.
Te encontré, me encontraste, ambos nos perdimos en la nada
En el polvo de un amor que no existió
Podría decir que la fue la fuerza de gravedad se encargo de unirnos.
A tiempo después nos vimos enamorados
Enamorados de un amor de costumbre y nada más;
Un cariño creció entre los dos, igual a una planta nacida en la humedad.
No quiero volver a cometer el mismo error, pues detrás de esta semilla descubrí
Que no todo el tiempo fuiste sincero
Que no nos amamos de principio, que hubo engaños que perforan, que desentierran.
Así es como llego el día de hoy, no se si me levante con el pie izquierdo o después de todo toco el piso.
Nos vimos juntos, reflejados en espejo de la gente.
Pero ellos no ven los sentimientos que ocultamos.
El día pasó con nosotros y el tiempo en lo ya convertido en árbol.
Y es por eso que ya no se como dejar de escribir mi historia de cientos de formas distintas.
Hoy podaron el árbol, y tu amor se fue igual que la rama que mi pie atropella esta tarde de ardiente y desgastante sol con olor a café.

Solo tú y yo


Caminando en las brumas de lo que es imperfecto
Del cristal que corta nuestros pies.

Vamos tomados de las manos
Hasta ahora íbamos solos
Con un cielo que se torna de amarillos, rojos y violetas.

Hay una euforia extraña, percibimos nuestra adrenalina;
¡No podemos devolvernos! Y aun seguimos tomados de las manos.

Las personas se acumulan, rostros distorsionados, familias enteras.


El calor crece, solo hay arena en todas direcciones.

Mi cabello roza sobre mi cara cuando un calido viento sopla.

Nos soltamos nuestras manos.

-Llegamos a la nada a dicho alguien.

Yo se que esto no es la nada.

Mis pies morenos van ya muy cansados, ignoro mis cortadas.

Me detuve con las manos sobre las piernas, te he perdido de vista.

Todos se acercan y se van arrojando uno tras otro a un orificio del que no se ve fin y lleno de fuego; no tengo idea de donde estoy ni porque te seguí.

Las personas piden perdón.

Una mujer dice: Mejorare mis actos ¡lo juro! Pero su eco se pierde rápidamente, hay una fuerza que la impulsa y cae en el orificio; y una voz macabra que dice: Bienvenidos al infierno.

Flor de papel.

Me ha acompañado a casa la lluvia, en la que cada gota me dice que el olor de tus manos poco a poco se impregna en mi corazón.

He venido todo el camino escuchando el ruido de mis pasos cansados y el infinito goteo como olas en el mar.

Cada paso, trae a mi mente el baile anterior.

El viento ha traído a mi pensamiento el hondo vació que dejan las flores marchitas en la soledad, pero prevalece una flor en la memoria, una flor viva por siempre como tus ojos.

Una flor de papel que dice palabras de amor.

Se que no es fácil robar un corazón, pero se roba melodiosamente por el palpitar de tu pecho.

Entonces dime… ¿Te enamoraste de mi?

Tus mejillas se sonrojan tiernamente, veo en tus ojos mis labios y en tu piel mis manos.

No contestes la pregunta… Solo mírame, y escucha al amor caer en pequeñas gotas que deshacen el corazón.

“Al fin hemos llegado a casa” pienso mientras mi mano va hacia la puerta.

Mi imaginación sigue flotando, pero la lluvia es real pues sigue mojando mi pecho, pero al volverme no estas… ¿a donde has ido?

Tu aroma sigue aquí y siento que me abraza. Creo que podrías ser tú.

No me queda más que bajar la mirada, despertar del sueño imaginario.
Pero al fijar mi vista en el suelo hay una rosa de papel.

Supe que todo fue real… ¿y tu amor?

Ahora que...

Nunca se espera que el corazón siga viviendo cuando la esperanza ha muerto.
No se cree en el amor que existió después de que todo termino trágicamente,
Después de que todo salio mal.
Olvidar no se logra cuando se amo con el alma.
Ver tus ojos es recordar mi vida.
Sentir tu boca con mis dedos me hace recordar los viejos tiempos.
Ahora que nuestros besos ya no son tan largos, ni tus memorias tan profundas,
Ahora que tu mirada ya no penetra en mis mejillas, lo único que ha cambiado es que en este momento tus palabras son más dulces que tus labios.
Después de revisar mi aliento con olor a ti y recordar las veces que me dijiste lo hermosa que era para ti, miraste mi escote y cambiaste tu sonrisa por un disgusto.

viernes, 26 de octubre de 2007

Dame un fuerte abrazo y un gran beso en la frente.

Ven y acércate lentamente, tómame en tus brazos, dame un beso en la frente y dime que me amas, dime que sigues a mi lado y que eres mió y de nadie mas.

Ven y acércate lentamente, quiero volver a sentir tu calor, y quiero volver a escuchar tu respiración.

Ven, y acércate lentamente, y ya sin miedo, ven y no te vallas nunca, no pienses en nada, no recuerdes tu traición, no me hagas despertar y recordar que ya no te tengo, que te saque de este mundo por que no quise compartir con nadie tu corazón.

Ven, y acércate lentamente, olvida tu muerte y quédate aquí para siempre, no me dejes sola para no llorar y enloquecer; por que nunca podré dejarte ir.

Ven, y acércate lentamente, bésame una vez mas, abrázame y llévame contigo; y no quiero irme de esta tumba sin antes decirte que talvez lo digo tarde ¡Te amo!